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Entre
los pueblos originarios que ocuparon parte del territorio
que hoy son los EEUU, se destacan por sus particulares
aracterísticas el grupo humano llamado Anasazi.
Este grupo ocupó
las regiones centro-oeste del continente norteamericano
en lo que son los Estados de Arizona, Nuevo México
y Colorado. Es una región que ofrece características
climáticas continentales con inviernos muy fríos
y abundantes nevadas, y veranos muy cálidos con
fuerte radiación solar y grandes diferencias
de temperaturas entre el día y la noche.
De naturaleza
pacífica, los Anasazi ocuparon primero las mesetas
centrales del Estado de Arizona, construyendo habitats
semienterrados de forma circular, cubiertos con una
estructura de ramas y adobe a los que denominaban "kiwa".
Estos recintos solo tenían acceso por una abertura
ubicada en la parte superior (que también servía
para la evacuación de humos), y para ello empleaban
escaleras portátiles.
Ante el riesgo
de ataque de un grupo enemigo, cerraban la abertura
y se refugiaban en el interior del kiwa hasta que cesase
el peligro. Esta eficaz forma de defensa les permitió
sobrevivir durante muchos años a los acosos externos.
Por tal motivo, los Anazasi adjudicaron a los kiwas
un carácter simbólico y sagrado, por lo
que aún varios siglos después, cuando
ya habían desarrollado formas constructivas más
complejas y sofisticadas, seguían construyendo
kiwas para uso en determinadas ceremonias religiosas,
iniciación de jóvenes, consejo de ancianos,
etc.
Los
Anasazi eran originalmente recolectores y cazadores,
para luego sedentarizarse convirtiéndose en agricultores
y pastores. Construían sus edificios con adobe
y/o piedras, con estructuras de troncos, formando cubiertas
planas que, a manera de terrazas escalonadas, se orientaban
hacia la dirección en la que se producían
las trayectorias solares. Presentaban una organización
social muy disciplinada y solidaria, resultado de la
cual sus agrupamientos edilicios constituían
conjuntos abigarrados y unitarios con varios niveles
de altura y una multitud de locales que servían
de viviendas y depósitos.
La falta de recursos
en ocasiones, la búsqueda de lugares mas propicios
en otras o el acoso de tribus más guerreras como
los Sioux o los Navajos generaron para el pueblo Anasazi
la necesidad de sucesivos desplazamientos que fueron
realizando hacia el NE en los territorios de los hoy
Estados de Nuevo México y Colorado.
Cuando se desplazaban
para ocupar nuevos territorios, elegían como
respaldo o protección para sus asentamientos
acantilados o grutas de grandes proporciones que estuvieran
orientadas hacia el sur. Estos acantilados o grutas
actuaban como acumuladores térmicos interestacionales
que al mismo tiempo protegían al conjunto de
los vientos fríos provenientes del norte.
Los nuevos conjuntos
adoptaban la forma semicircular abriéndose a
las trayectorias solares de manera tal que, como consecuencia
de los escalonamientos sucesivos de las estructuras
en horizontal y del apilamiento de los recintos, cada
lugar ubicado en el frente del conglomerado recibía
durante el día varias horas de asoleamiento.
Los Anasazi inventaron
de esta manera lo que sería el primer caso de
un Urbanismo Solar.
La
experiencia acumulada a través del tiempo, dio
origen a interesantes adaptaciones constructivas tales
como dejar a la vista los extremos de los troncos, que
constituían la estructura de las cubiertas, a
los efectos de verificar visualmente su estado de conservación,
o de utilizar la nieve como aislamiento adicional en
un clima con inviernos muy rigurosos.
Toda la Arquitectura
Anasazi ofrece una imagen original y de fuerte impacto,
que impresionó a los colonizadores españoles
que al tomar contacto con esta comunidad los nombraron
"Indios Pueblo"
Todavía
subsisten los restos de algunos de estos conjuntos tales
como los denominados Pueblo Bonito o Mesa Verde, que
son atracciones turísticas muy visitadas. El
último de estos conjuntos de nombre Thaos en
la actualidad se halla ocupado por los descendientes
de los grupos originarios, ofreciendo la particular
imagen de recintos apilados a los cuales se accede por
escaleras exteriores portátiles.
De este pueblo
podemos extraer interesantes y útiles enseñanzas
que muestran la adaptación lograda a un clima
riguroso, con soluciones originales producto de una
población inteligente lamentablemente conquistado
y reducido como le sucedió al conjunto de los
pueblos originarios americanos.

Ref. 5
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