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EL TRADICIONAL "MOULIN
ROUGE" DE PARIS TAMBIEN QUIERE SER "VERDE"
Ya no solo es la torre
mas alta del continente americano (la Sears Tower en
Chicago) ni la adusta solemnidad del Palacio de la Moneda
en Santiago de Chile, sino también un símbolo
de la París frívola y desprejuiciada:
el "Moulin Rouge", incólume desde el
siglo XIX, el que mediante un profundo reciclado y ampliación,
busca convertirse en un edificio "verde".
El Moulin Rouge moderno es una de las mejores escuelas
de danzas de Francia y la intención de sus propietarios
es integrar esta y nuevas funciones en un único
lugar mediante la ampliación del actual y tradicional
edificio.
El objetivo es construir una escuela de danza (con
5 salas de entrenamientos), una cafetería, un
restaurante, un anfiteatro, un museo, dos tiendas de
souvenirs y diferentes oficinas para administración.
Además, el edificio que resultare debe integrar
al ya existente, tanto a nivel de fachada, como a nivel
estructural.
Se destaca que el edificio resultante debe mantener
la mítica y particular iconografía que
el MOULIN ROUGE ha mantenido en el transcurso del tiempo,
desde su inauguración. Sin duda, el problema
más complejo de resolver es el mantenimiento
del molino existente, con una forma y un color muy característicos.
El proyecto, a cargo de los arquitectos Luis de Garrido
y Dorota Kesicka, propone un nuevo edificio que, a decir
de sus autores "es un 100% sustentable; bioclimático;
prefabricado, desmontable y transportable; con todos
sus componentes ecológicos y reutilizables; con
ciclo de vida infinito; con un consumo energético
cero, y no genera residuos"
La característica más novedosa del nuevo
VERT MOULIN ROUGE es la importante red vegetal vertical
de la fachada principal. Esta red vegetal, patentada
por Luis de Garrido, esta compuesta por un conjunto
de componentes vegetales lineales cilíndricos
tensados, a modo de tela de araña. La red protege
al edificio de la radiación solar directa, evitando
que se caliente en verano, y al mismo tiempo proporciona
una impronta visual diferenciadora. De este modo se
convierte en el elemento más importante del proyecto.
La red vegetal esta viva en cada momento, y evoluciona,
en forma y color, con el transcurso del tiempo.
No obstante todas estas características acordes
con los tiempos actuales, es muy posible que el cuestionador
espíritu del habitante parisino se haga oir para
discutir la propuesta. Es que así es Paris y
su gente y mientras el proyecto se concreta, la fiesta
sigue en su ritual cotidiano. Nos unimos a ella y con
la copa en alto (champaña o vino, es igual) brindamos:
"A votre santé; neuf et vert Moulin Rouge"
Agradecemos al Dr.Arqt. Luis de Garrido la información
y el material brindado para esta nota.
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