LAS "PIAZZE" DE CAMPOBELLO DI LICATA
Campobello di Licata es un pueblo pequeño (de unos 7000 habitantes) cuyo origen - igual al de tantos miles de pueblos en Europa – era un antiguo feudo; en este caso agrícola.
Campobello di Licata pertenece a la Provincia de Agrigento en Sicilia, con una localización bien interior en la isla y rodeada de campos ondulados que constituyen un hermoso paisaje de pequeñas parcelas cultivadas y que en el comienzo del verano muestran una variedad muy grande de tonos amarillos, ocres y verdes.
La mayoría de la población es pobre, con esa pobreza relativa de tener una casa de dos o tres pisos que alguna vez fue vivienda, granero y depósito y en donde todos tienen automóvil (a veces dos o tres por familia).
A diferencia de otras poblaciones en Italia con un espíritu mas comunitario, la población de Sicilia en general es muy individualista con estructura familiar. Cada familia busca su propia solución a los problemas, es casi imposible la formación de cooperativas y cuando se juntan, lo hacen por grupos de intereses o partidos políticos, aunque solo para mantener interminables discusiones entre ellos.
Como en otros lados, a la mayoría de los jóvenes del lugar las posibilidades que se les ofrecen les parecen insuficientes. Se lanzan entonces a la aventura de la emigración, a los lugares y países que les parecen más prometedores económicamente.
Algunos logran reunir un capital suficiente como para instalar en el antiguo granero de la planta baja de la vivienda familiar, algún local comercial (pizzería, heladería, supermercadito, etc.) Estos locales suelen tener nombres extraídos de los carteles de otros lugares, supuestamente más glamorosos. Sin embargo el retorno indica que la “terre” todavía pesa en su ánimo y en sus decisiones.
Tradicionalmente los gobiernos locales eran de izquierda, aunque en los últimos años el oportunismo político los hizo votar a los pobladores por la oleada de derecha que se extiende por toda Italia
De esa época de gobiernos izquierdistas provienen las “piazze” que hoy muestra Campobello di Licata en donde se buscaba revalorizar el espacio público, incorporar la concepción artística en el diseño (común en otros sitios de Italia pero ausente en el lugar) y afirmar una identidad diluida por la ilusión que lo externo era mejor que lo local.
La “piazza” principal de Campobello di Licata y su continuidad en otra que está por detrás de la iglesia principal son hermosos ejemplos de escala urbana adecuada, diseño cuidadoso, símbolos y sugerencias que interpelan a los peatones, propuesta de encuentro que la población acepta naturalmente, casi sin darse cuenta
Todo esto, en su concepción de diseño y de arte, nació de las propuestas de un artista: Silvio Benedetto, quién nació y estudió en la Argentina, pero que desde hace casi 50 años vive y trabaja en Italia. Silvio Benedetto es muy conocido en Sicilia, en donde la gente lo reconoce, lo para y saluda por las calles, con admiración y afecto que es correspondido con gestos sencillos y humildes por el artista. En este diálogo callejero al paso surge casi siempre una pregunta que es todo un símbolo del espíritu local: - ¿Qué está haciendo por acá?-
Además de la Piazza principal hay otras plazas en el pueblo diseñadas por Silvio Benedetto. En una de ellas, en donde se puso énfasis en la idea del trabajo (manual e intelectual) se reúnen los jóvenes. Para hacer este lugar hubo que cerrar una calle. Demás está decir que ninguna de las realizaciones se hizo sin resistencias y fuertes discusiones previas. Por momentos la oposición a las obras era muy fuerte, pero luego se impuso la realidad del resultado y hoy la gente de Campobello di Licata disfruta de sus plazas plenamente.
La crisis actual que tanto preocupa a las poblaciones de la Unión Europea, golpea muy fuerte en Sicilia. Diferentes regulaciones favorecen las exportaciones de naranjas españolas por encima de las sicilianas. Las naranjas son uno de sus principales productos. Las cosechas no se recogen, una importante cantidad de viviendas y campos están en venta con valores que son una décima parte de lo que costarían en la región central de Italia, la gente piensa nuevamente en emigrar.
Con su mensaje de sustentabilidad todavía vigente, las plazas de Campobello di Licata siguen convocando al encuentro, el disfrute del arte, la recuperación del espíritu local, a reencontrar la identidad, a ser ellos mismos como única salida válida frente a la crisis. |